Hermanos de sangre

8.3
Hermanos de sangre Miniserie de TV de 10 episodios que se basa en el bestseller de Stephen E. Ambrose "Band Of Brothers". Narra la historia de la Easy Company, un batallón americano del regimiento 506 de paracaidistas que luchó en Europa durante la II Guerra Mundial (1939-1945). Incluye entrevistas a los supervivientes, recuerdos de los periodistas y cartas de los soldados.   Hermanos de sangre Critica Esta serie esta producida para los cinéfilos que pese a lo mucho que les gustase la ambientación “salvar al soldado Ryan” les pareció una película sin un guión coherente. En esta miniserie se cuentan de una manera fiel y espectacular las acciones de la compañía Easy durante la segunda guerra mundial, para ello los realizadores contaron con un guión bien documentado”en muchas ocasiones contados de primera mano”, un reparto bien escogido y presumiblemente uno de los mayores presupuestos que se han usado para una serie; todo esto convierte a “Hermanos de Sangre” en la mejor producción sobre la segunda guerra mundial que se ha hecho hasta la fecha. Además, es de los pocos proyectos al que le viene bien el cambio de nombre en la traducción libre que solemos hacer los españoles; porque la verdad es que “Hermanos de Sangre” tiene mucha mas fuerza que “Grupo de Hermanos”.
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Eighth Grade

Comedia Drama
7.4

Eighth Grade Narra la historia de Kayla, una joven de trece años que está viviendo la transición entre niña y adolescente. Intentará superar el último desastroso curso de la escuela, para poder comenzar una nueva etapa en el instituto. Eighth Grade Critica   No estoy familiarizado con la cultura Youtuber. Sé poco más de lo que ocasionalmente veo, pero me cuesta pensar en el hecho de que un puñado de personas enseñan qué hacer o qué decir a miles de adolescentes en todas partes del planeta. Tal vez por eso Bo Burnham elige empezar con un vídeo de Kayla destinado a su canal, todo lo enteramente largo e incómodo que es, dándole así empaque cinematográfico a una recopilación de torpes reflexiones, y por el camino despierta una ternura desconocida: ¿cómo puede alguien crecer cuando cada día es inundada por ejemplos de lo que nunca podrá ser? 'Eighth Grade' habla de entrada con la pura sinceridad, y no tiene problemas en asumir que es bastante jodida. Los niños hoy en día crecen sin referentes claros, bombardeados a estímulos pobremente superficiales, y blindados más que nunca ante padres que están a generaciones de distancia de lo que les gusta. Su vocabulario es una mezcla de risas nerviosas y balbuceos apresurados, heredado de vídeos infinitamente editados que nunca paran suficiente tiempo en nada, y el adjetivo "cool" (guay) es halago, estado mental, descripción para todo o meta a la que aspirar. Me es muy fácil sacar la vena de abuelo cebolleta viendo el panorama, decir "en mis tiempos bla, bla, blá" y distanciarme de las preocupaciones de Kayla. Pero ahora entiendo por qué Burnham pagó sesiones de su propia película a cualquier adolescente debajo de 16: porque les habla en su propio lenguaje, ese que sabes que es real y ves por la calle. Y a la vez, de ese continuo balbuceo, Kayla va desgranando su verdadera persona, cuajada de inseguridades o arrepentimientos, pero perfectamente comprensible en sus preocupaciones y anhelos. La he juzgado como la juzgan sus compañeros, y es solo al pasar tiempo con ella que se ve un fuego en sus ojos, una necesidad de expresarse y aceptarse que transpira en los vídeos de su canal, pero no encuentra el camino adecuado para salir cuando lo necesita. Es, de hecho, muy revelador que todos los momentos en los que se queda sin palabras sean ante la nula consideración que le prestan los demás, cuando debería hacerse valer pero su poco ejercitada autoestima la quiere hacer invisible: en orden ascendente, están el incómodo silencio del regalo hecho con la mejor intención, la estúpida confirmación de que el chico de sus sueños es un salido descerebrado (esta incluso con apagón repentino de peli de terror) y la otra, esa, la final, la que te hace sentir como mierda porque a algunos mal llamados "adultos" la madurez nunca les llega. Kayla solo recibe e intenta asimilar, es imposible que sea de otra manera, porque tiene demasiado miedo a no ser ni siquiera la mitad de esas diosas de lo "cool" filtradas por Snapchat que ve cuando navega por internet. Lo más tierno, esperanzador, y a la postre hermoso de esta historia suya es ver, poco a poco, como los únicos adultos honestos de su vida intentan acercarse a ella, y le dan pistas. Cosas como que no dejas de ser un lío por pasar al instituto, tienes que cuidarte siempre ante lo que te intenten lanzarte otras personas y (mi favorita, la mejor) la única persona que nunca te debería faltar como aliada/animadora eres tú misma. Verdades sencillas, evidentes, que toman tiempo en comprenderse: ese que no tenía, porque no paraba de hacer vídeos para gustar a otra gente. Pero lo mejor, lo que es verdaderamente lo mejor, es que Kayla recorre todo este camino ella sola. Ayudada quizás, pero llevada de la mano nunca. Aprendiendo a quererse y no callarse, sin miedo a dejar de ser el ídolo de nadie. Sin cambiar demasiado, pero sintiéndose "cool" en esa particular manera que tienen los adolescentes de expresarse.    

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