Big Little Lies

7.8
Big Little Lies Una oscura y misteriosa historia sobre tres madres (Madeline, Celeste y Jane) del norte de California cuyas vidas, aparentemente perfectas, se ven sorprendidas por un asesinato durante un evento para recaudar fondos del colegio de primaria. Celeste es una mujer con una vida familiar perfecta y un esposo ejemplar. Sin embargo, luchará por conseguir algo que le quita el sueño todas las noches. Madeline es una madre atrevida, divertida, pero tendrá que soportar que su exmarido y su actual mujer vivan en la misma ciudad que ella. Por su parte, Jane, una madre soltera y su llegada a la nueva ciudad no será todo lo placentera que pudiera imaginar.   Big Little Lies Critica Big Little Lies, serie de la prestigiosa cadena HBO, es una auténtica maravilla. Y lo es por muchos motivos: - Actuaciones bestiales. El elenco de esta serie esta repleto de estrellas de Hollywood, que aquí demuestran que no son sólo estrellas del cine, sino que también lo son de la televisión. Nicole Kidman, Reese Witherspoon, Shailene Woodley y Skarsgard están sublimes. Aunque si tuviera que destacar solo a uno me quedaría con Nicole Kidman que borda su papel de mujer maltratada. Pero en general estan todos muy por encima del nivel interpretativo medio que se suele ver en una serie de televisión. Hasta los niños lo hacen espectacularmente bien. - Trama muy interesante en donde se mezcla el drama, la intriga, la comedia negra, el thriller y una investigación policial. Tratan tanto la violencia de género como el acoso escolar de una manera muy acertada y realista. - Banda sonora excelente, destacando aún más en el genial opening y en el final de cada episodio. - Fotografia de película. La ubicación es maravillosa. Ver esos paisajes, esa playa, esos acantilados, ese puente que pasan una y otra vez.... Genial. - Dirección muy acertada. No era fácil mezclar tantos géneros, ni mostrar tantas cosas sin hacerse un lío en la dirección. Muy bien. Recomiendo a todo el que no la haya visto que le de una oportunidad. Una de las mejores series de 2017 sin ninguna duda. Se llevará premios seguro. Y serán todos muy merecidos.
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Let's Dance

Comedia Drama
6.4

Let's Dance Joseph, un apasionado bailarín de hip-hop, se niega a entrar en la compañía de su padre para probar suerte en París. Junto a su novia Emma y su mejor amigo Karim, se une a la banda de Yuri en París, un famoso breaker, para intentar ganar un concurso internacional de hip-hop. Pero el día de las selecciones, nada sucede como esperaba: Joseph es traicionado por Emma y Yuri. Recogido por Remi, un célebre antiguo bailarín, Joseph descubre el mundo de la danza clásica y conoce a la brillante Chloe.   Let's Dance Critica La película no deja de ser un remake de las antiguas Street Dance o Step Up a la francesa, pero uno no viene a esta clase de argumentos buscando la película del año. Con un elenco elegido para atraer al público adolescente, cumple su función. Algo menos de dos horas de desconexión, disfrutando una película de trama lineal ya repetida.

Araña

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Araña Chile, comienzos de los años 70. Un violento grupo nacionalista de extrema derecha quiere derrocar el gobierno de Allende. Los miembros del grupo ultraderechista, formado por Inés, su marido, Justo, y el mejor amigo de ambos, Gerardo, llevan a cabo un crimen político que cambia el curso de la historia. Enredados al mismo tiempo en un peligroso y apasionado triángulo amoroso, la sombra de la traición los separará para siempre. Cuarenta años después, querrán reactivar la causa nacionalista de su juventud. Pero Inés es ahora una poderosa mujer de negocios y, mientras la policía vigila a Gerardo y el arsenal que ha acumulado en casa, ella hará lo que haga falta para evitar que revele su pasado político y también íntimo.

Dublin Murders

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6.8

Dublin Murders Dos investigadores de asesinatos, los ambiciosos y carismáticos Rob Reilly (Killian Scott) y Cassie Maddox (Sarah Greene), tendrán que resolver dos crímenes. Las víctimas (una joven bailarina llena de talento que es encontrada muera en un antiguo altar de piedra, y una jovial y liberal mujer que ha sido apuñalada en una pequeña casa de campo sin techo) parecen no tener nada en común. Sin embargo, descubrirán que el desenlace de ambas está relacionado.   Dublin Murders Critica ‘Dublin Murders‘ es una serie que viene de mano de la plataforma StarzPlay. La serie toma forma gracias a una grupo de ocho novelas, top ventas a nivel internacional, de la escritora Tana French. Cada uno de los libros analiza como cada detective dentro de un mismo equipo de trabajo lidia con todo lo que rodea a nivel emocional y sensorial un caso de asesinato. A nuestras pantallas ha sido adaptado por Sarah Phelps y desde ya te decimos que es UNA de las series que NO puedes perderte. Desde que la serie comienza a andar puedes sentir como el cielo plomizo que caracteriza al norte de Irlanda tendrá un peso extra en la ‘Dublin Murders’. Todo es de un tono grisáceo, húmedo y nada acogedor. Cada episodio que vemos presenta un halo de misterio psicológico y oscuridad difícilmente descriptible pero rápidamente reconocible cuando vemos la serie. Como podrás ver nada más empezarla la trama tiene dos partes claramente diferenciadas, aunque inexorablemente vinculadas. Una de las historias nos lleva a un caso policial del año 1985 y el que nosotros vemos como actual llega en el 2006. ¿Un breve resumen de la trama? Los detectives Rob Reilly y Cassie Maddox son asignados a un caso en una zona a las afueras de Dublín, Knocknaree, una comunidad bastante deprimida, en la que una joven bailarina a punto de marcharse de la comunidad aparece asesinada. Estos hechos despiertan el interés de los medios y la policía ya que se dan en el mismo lugar donde veinte años antes ocurriese otro evento que también sacudiese fuertemente a los vecinos de la zona. Todo y nada parece estar relacionado entre estos casos, y así deberán trabajarlo sus detectives, quienes a su vez traen un bagaje muy pesado al caso. ¿Quienes son los protagonistas? La pareja principal de detectives aportan a la serie todo lo necesario para dejarnos sentados al filo de la silla más de la mitad de cada episodio. Se trata de personajes bien interpretados, con una profundidad tremenda y una historia personal que se va desarrollando poco a poco, lo cual nos genera ansiedad e incluso más desconocimiento del que teníamos antes de obtener la información. Esa complejidad emocional y las relaciones y lazos que crean entre ellos y con el resto de participantes llevan a la serie al siguiente nivel. DETECTIVE ROBERT (ROB) REILLY. Rob cumple todos los requisitos para ser ese personaje oscuro, con una infancia traumática que por ello capta nuestra atención, sobre todo, porque vemos como se ha reinventado y ha pasado a ser el mejor detective de la división de homicidios, incluso siendo inglés. Irá cerrando casos y subiendo puestos en el departamento, pero debido a su condición de ‘extranjero’, no será aceptado por ninguno de sus compañeros hasta que llegue Cassie, la única compañera que quizá tenga más secretos y la infancia mas dañada que él. DETECTIVE CASSANDRA (CASSIE) MADDOX Cassie es una detective que sabe que los resultados en su línea de trabajo son clave. Está dispuesta a cruzar ciertas líneas si eso le supone estar más cerca de su objetivo final. Es descarada cuando necesario, muy inteligente y sobre todo cuenta con una inteligencia emocional que la hace perfecta para poder trabajar con su compañero, Rob, y para sonsacar información a todas las partes móviles de un caso de asesinato. Su pasado en la división de operaciones clandestinas le hace llegar rápidamente a su puesto soñado dentro del departamento de policía de Dublín, pero ese pasado terminará cogiéndola. DETECTIVE FRANK MACKEY Toda serie necesita un personaje al que poder mirar y luego pensar, este personaje oculta algo, huele a problemas. Ese es Frank, un policía nacido y criado en la ciudad, tan rudo como necesario en su línea de trabajo. Su misión es la de vigilar y controlar que las piezas del puzzle no se muevan sin su conocimiento. SUPERINTENDENTE O’KELLY El jefe del departamento de homicidios se nos presenta como una persona directa, incluso maleducada y fuera de tono en el 70% de las ocasiones que lo vemos en pantalla. No hay nada en él que diga que no se ha ganado el puesto a base de esfuerzo y trabajo, de hecho ese cinismo que le caracteriza y sus aires nos hacen pensar que demasiados casos de homicidios le harían eso a cualquiera. 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The Little Stranger

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5.6

The Little Stranger En la Gran Bretaña posterior a la Segunda Guerra Mundial, un médico visita una mansión llamada Hundreds Halls, donde su madre trabajó una vez como enfermera. Los propietarios están a punto de perder la casa porque no pueden pagar los impuestos, y dicen que el fantasma de la primera hija de su madre habita la casa. El médico se obsesiona con casarse con una de las hijas de los dueños... The Little Stranger Critica Esto no es una película. O más bien, no nació con la intención de serlo. Guarda más similitudes con un ensayo, con un modesto experimento literario, y por lo tanto no sorprende que en su origen sea un relato de la autora Sarah Waters. Lenny Abrahamson podría haber jugado con él para hacerlo más cinematográfico, pero al conservarlo sin apenas cambios desde su fuente original consigue una pieza curiosa, más cuidada en sus detalles de lo que aparenta. Precisamente en ‘The Little Stranger’ no existe, a priori, ningún detalle que destaque por encima de los demás. La llamada interrumpiendo la gris mañana del Doctor Faraday aparece como otro encargo similar a tantos, del pueblecito natal en que eligió quedarse tras la muerte de sus padres. Nada rompe la rutina, nada la altera demasiado, como si la mortaja llamada 2º Guerra Mundial hubiera cubierto todo el campo. Pero entonces, al entrar en la mansión llamada Hundreds Hall propiedad de la familia Ayres, recuerda una época de esplendor en la que él y su madre tenían permiso para formar mínima parte de ese cuento de hadas que era la aristocracia inglesa, en la cima de su poder cuando no tenían dificultades económicas de las que encargarse. Poco queda de esa ilusión en la familia que se encuentra, con el piloto de guerra Roderick tristemente desfigurado, junto a su hermana Caroline y su madre Mrs. Ayres viviendo en la sombra del legado que tenían, malvendiéndolo pieza a pieza porque hasta ellos no se pueden resistir demasiado a los tiempos que están cambiando. La tristeza se ha instalado en la casa, una callada desesperación anida en sus paredes, y la prosperidad ha quedado enterrada en el jardín trasero. Casi como si el niño Faraday, al arrancar discretamente un yeso ornamental la tarde de la celebración, fuera responsable de precipitar un futuro en que cada humilde volvería a reclamar su parte. Sin embargo, idealizada aquella impresión infantil, Faraday encuentra excusas para quedarse, al principio apoyado por un vago sentido del deber, y más tarde aferrándose a la fantasía increíble de que Hundreds Hall podrá reconvertirse en el hogar que soñó alguna vez. 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Las esperanzas de acercarse a la clase dirigente, parecía que al alcance de su mano, dan paso a una serie de brumosos inciertos mostrando su propio fondo de mediocridad vital e inseguridad social, como si realmente solo hubiera esperado el momento adecuado para acercarse, y la presa malherida se estuviera resistiendo más de lo pensado. Waters (o Abrahamson, por defecto) no querían hablar de un terror inmediato, oscuro, monstruoso. Sino de una desesperación lenta, acusada, confundida con un leve escalofrío, que se vuelve agobio con cada campanilla que suena tocada por nadie, o con cada cuarto vacío donde anida una conciencia del pasado resistiéndose a marcharse. Quizá entre todos, público y habitantes de la propiedad, hemos dado vida a una criatura pesadillesca, extendiendo sus tentáculos por cada recoveco de la casa, y nos olvidamos de que las desgracias ocurren, o se posan suavemente justo cuando tienen todos los motivos para marcharse. Al final, la anticipación se vuelve insoportable, como si se viera una persona que poco a poco se ha ido desangrando. Y, en ese caso, lo que me provoca un terror espeluznante es que del pobre doctor depende salvar su moribundo agonizante: porque hay recuerdos marcados tan a fuego, que la triste perspectiva de rozarlos y nunca tenerlos puede dejarte inválido de por vida. No ha dejado de ser un experimento, como digo, de esencia literaria. Pero igualmente te quedas en Hundreds Hall, rumiando todos los caminos equivocados que tú también habrías tomado.

La buena esposa

Drama
7.2

La buena esposa Joan Castleman (Glenn Close) es una buena esposa, de belleza madura y natural, la mujer perfecta. Pero lo cierto es que lleva cuarenta años sacrificando sus sueños y ambiciones para mantener viva la llama de su matrimonio con su marido, Joe Castleman (Jonathan Pryce). Pero Joan ha llegado a su límite. En vísperas de la entrega del Premio Nobel de Literatura a Joe, Joan decide desvelar su secreto mejor guardado. La buena esposa Critica A lo largo de la historia del cine hay películas que parecen que han surgido sobre todo con el único propósito de que su protagonista se luzca a más no poder. Hay muchas y de diferentes géneros. El caso de “La buena esposa” parece que engrosa esta lista. Y no es porque la película no proponga temas interesantes, pero sin lugar a dudas, si se hubiera elegido a una pareja de protagonistas del montón, sobre todo en el caso de su protagonista femenina, el resultado de la película hubiera quedado reducido a la mínima expresión. Y ahora vienen los intereses del proyecto: Glenn Close, para mi gusto absolutamente radiante en su papel de Joan Castleman, y nominada al “Oscar” en media docena de ocasiones, podría encontrar, al fin, su oportunidad de llevárselo. En el recuerdo queda el robo perpetrado en la ceremonia de 1988 cuando por su impecable labor de Marquesa de Merteuil en “Las amistades peligrosas” se quedó sin premio: ni Globo de oro, ni “Oscar”, ni Bafta ni nada... visto hoy queda también en los anales de una de las mayores injusticias jamás cometidas. Y eso que fue a parar a una Jodie Foster entregada en cuerpo y alma en “Acusados”, pero por Dios, no cabía comparación alguna. Se ve que Glenn Close va marcando récords de distinta índole... El caso es que yo pensaba que la versión cinematográfica del musical “Sunset Boulevard” la tendría para este año. Tras miles de avatares y anécdotas, incluyendo la expulsión de Faye Dunaway por parte de su creador, Andrew Lloyd Webber y haber realizado Close una actuación antológica en los escenarios, dejándose poseer por Norma Desmond y recibiendo las bendiciones de Lloyd Webber, nadie le podría rebatir su premio, pero no es así y puede que esté preparada para el año que viene. El caso es que ¿qué hará la Academia? ¿Premiarla este año y el que viene? ¿Dárselo este año? Puede que sí. Ya con Julianne Moore lo hicieron, al igual que con otros muchos ejemplos, de dárselo por trabajos que podrían parecer inferiores a otros de mayor calidad por los que no fueron premiados. Ya se sabe cómo va la ruleta de los “Oscars”. Y mire usted por donde tocamos uno de los temas de la película en cuestión: el reconocimiento, el premiar el talento y la constancia, y cómo no, la vanidad que poseen muchos. Pero para hablar de ciertas lagunas de su guión lo haremos en el espacio del “spoiler”. Lo que a grandes rasgos propone este film es interesante: el escritor brillante y su sacrificada esposa a la sombra. Un escritor, un sobrio Jonathan Pryce, según vamos descubriendo, narcisista y cretino, que se va empequeñeciendo mientras el personaje de su mujer, más humana, va mostrando mucho más interés. Significativo ese trasvase de importancia de personajes. Esta coproducción, de no muy alto presupuesto, aprovecha el ambiente frío y oscuro de Escocia y Suecia, donde casi se ha rodado por completo, para desarrollar este drama bien actuado, con actores de reparto interesantes, sea la hija de Glenn Close en la vida real, Annie Starke, que encarna el personaje de la mujer cuando es más joven, el hijo de Jeremy Irons, Max Irons y con el cual Close ya coincidió en “La casa torcida”, un comedido Christian Slater o Elizabeth McGovern, en una breve pero contundente aparición como Elaine Mozell. Todo en ella está cuidado, desde su vestuario a las localizaciones elegidas. La dirección de Björn Runge es correcta, aunque hay una escena en concreto que se les escapa, siendo muy importante para el desarrollo del film y que comentaremos en su “spoiler”. Quizás lo que más me ha llamado la atención sea la banda sonora de Jocelyn Pook, versátil compositora que ha trabajado con diferentes directores, como Medem, en la que mezcla temas de otros autores, dándole un sentido en todo momento a la música utilizada.